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miércoles, 7 de abril de 2021

Jafra el pueblo abandonado del Garraf

origen del fantasma de Melinda

Se tienen referencias de este pequeño caserío desde el año 1139 y se le atribuye la leyenda de la niña hija de una familia austriaca marcada por la muerte y la locura.

Historia de Jafra, pueblo abandonado.

Jafra debió comenzar siendo una aldea y evolucionó como mucho hasta pueblo, y fue poblándose y despoblándose a lo largo de la historia, y tuvo diversos propietarios durante toda su historia”

■ Aldea: Núcleo muy pequeño de población sin ningún personal de la administración trabajando ni a tiempo completo ni parcial.


■ Villa: Núcleo muy pequeño de población con algún personal de la administración trabajando pero sin ayuntamiento propio.


■ Pueblo: Núcleo de población con ayuntamiento propio y con algún personal de la administración.


■ Ciudad: Núcleo de población, con ayuntamiento propio y personal para casi la totalidad de todos los servicios administrativos.


Estas cuatro definiciones pueden ser un tanto ambiguas a día de hoy, puesto que históricamente la administración se entendía de manera religiosa, de modo que en las aldeas había ermitas sin personal permanente, en las villas había parroquias con curas compartidos con otras villas, en los pueblos había curas permanentes y en las ciudades había la autoridad religiosa (el obispo).


En los tiempos modernos, la hispanidad se ha laicizado y las anteriores definiciones históricas han perdido sentido pudiendo dar lugar a confusiones considerando la administración de una forma no religiosa.


No obstante, como la Iglesia no ha desaparecido, estas definiciones pueden aplicarse perfectamente, pues no tengo conocimiento de la existencia de alguna aldea, villa, pueblo o ciudad sin la correspondiente ermita, parroquia o iglesia.

El topónimo Jafra aparece ya documentado en el siglo XI como Jafar y después como Jafero y Jaffero. Hay diversas teorías sobre su origen”

Mientras unas le aseguran un origen árabe: ga’far , que podría hacer referencia a algún pozo de agua naciente o sima, otras fuentes indican que el origen no es árabe, sino que es un derivado del antropónimo germánico Wifred el cual evolucionó a Jofre.

El poblado Jafra es un pequeño caserío, esto es, un conjunto de pocas casas en el campo, que está situado en el Macizo del Garraf y a 189 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Barcelona, y que actualmente forma parte del inventario del patrimonio arquitectónico de Catalunya.


Hay referencias documentales de Jafra desde el año 1139, por lo que poco falta para que Jafra sea milenario como Marmellar. Aunque en el dintel de la entrada principal de la Iglesia figura grabado en la piedra el año 1850 no significa ello que la iglesia sea de ese año, pues ya aparece mencionada en el año 1332. El año 1850 corresponderá, probablemente, a la última rehabilitación que tuvo el edificio.

Deterioro

De hecho, por poner un ejemplo, y sin salir de Barcelona, si uno se entretiene a dar un paseo por el casco antiguo de la ciudad y se va a la plaza del Pi y observa el edificio que hace esquina con las calles Petritxol y Cardenal Casañas, podrá ver que en este edificio hay 4 fechas diferentes grabadas (1342, 1590, 1613 y 1789 - esta última en una viga de madera-). Es evidente que la fecha más antigua corresponderá con la fecha de inicio o finalización de construcción y las posteriores a sucesivas rehabilitaciones.


‘España Sagrada. Theatro Geographico-Histórico de la Iglesia de España’ es una obra de la historia eclesiástica española, muy importante por la inclusión de numerosos documentos, noticias, ilustraciones y antigüedades de todo tipo.


La obra consta de 56 volúmenes y fue escrita en su mayor parte por el fraile agustino Enrique Flórez en el siglo XVIII (los primeros 29 volúmenes son de él). No fue terminada hasta el siglo XX. En el año 2014 se publicó una nueva edición de toda la colección con un tomo adicional que moderniza la grafía y corrige errores de escritura. Finalmente, toda esta obra ha sido digitalizada y toda la colección se puede descargar en formato PDF.


En la página 198 del volumen XLIII, hay referencias a la historia eclesiástica de los años 1114 a 1146. Comienza hablando de Berenguer Dalmacio, que fue marmesor (albacea) de Guillem Ramón, sacristán que hizo su testamento en el año 1147. En ese testamento Ramón Guillem legó el pueblo de Jafra a su hijo Pere y en el 1332 ya se hace alguna denominación al Castillo de Jafra (pueblo e iglesia pasaron a pertenecer al monasterio de Sant Cugat).


En un documento del siglo XIV solamente aparece una vivienda ocupada y en 1413 se postula la poca utilidad de la iglesia de Santa María por el estado de abandono del poblado. El 21 de Agosto de 1432 se establece una unión perpetua de la iglesia de Jafra con la de Sant Fèlix de Olivella.


Sus propietarios fueron, a lo largo de los siglos XIII y XIV jueces o alcaldes reales de Vilafranca del Penedès , y en el 1332 (al menos) ya tenían el tratamiento de barones.


En el 1365 el barón era Bertrán del Coll, y el título perteneció a la familia Bertrán, hasta que por enlaces matrimoniales pasó a Catà ( siglo XVIII ) y sucesivamente a Martí, a los Papiol ( 1717 ), la casa de los que es ahora el Museo Romántico de Vilanova y la Geltrú , y a la familia Torrents ( 1817).


Se cuenta que, en 1714 , el entonces barón de Jafra acogió Rafael Casanova , herido (y buscado por los vencedores filipenses) en una casa que tenía en Barcelona, primero, y -cuando la investigación se calma- el palacete que los Jafra tenían cerca de la iglesia parroquial de Sant Boi de Llobregat.


En 1819, Jafra se incorpora definitivamente al pueblo de Olivella, debido a sus vínculos ya nombrados.


La economía tradicional de Jafra se basaba en leña y algún ganado, aunque también se intensifica el cultivo de viñas hacia el siglo XVII. Aunque en 1820 gozaba todavía de 83 habitantes y se produce una renovación de la iglesia, la filoxera (parásito de viñedos) inducirá el abandono progresivo de los terrenos dejando a Jafra con 19 habitantes en 1960”


Actualmente en Jafra se conservan los restos de la casa del barón de Jafra, la de los masoveros (labradores que residen en la masada o masía de otro, y trabajan la tierra por un salario en dinero o especies) y la iglesia de Santa María de Jafra con la rectoría (el rector de Jafra ya es mencionado en el 1305).

Faustino Calderón es un apasionado de los deshabitados, que lleva treinta años visitando estos lugares, incontables los kilómetros caminados y más de mil pueblos visitados, ha creado una página web con información de sus visitas.


Por lo que respecta a Jafra, destaca el poder haber contactado con los últimos habitantes vivos, parientes de la familia Torrents, y hablar con ellos. Concretamente se entrevistó con Rosa Mora Benedé y de la entrevista, que está en la web, y que reproduzco aquí, puede deducirse que el modo de vida en Jafra no muy diferente era del de Marmellar, carecían de luz eléctrica y de agua canalizada.


■ “Un tío mío que se encontraba haciendo el servicio militar a las órdenes del coronel Ignasi Torrents i Piserra, barón de Jafre, se entera de que el puesto de masovero en la baronía estaba vacante tras la marcha de los últimos que vivieron allí: el matrimonio formado por Pepe y Amparo. Se lo comenta a mis padres y como mi padre era muy aventurero y tenía ganas de recorrer mundo (había pensado en marchar incluso a Argentina) se entusiasma con la idea de marchar de masovero a Jafre. Va primero él solo a visitar el lugar y a llegar a un acuerdo con el barón y luego a los pocos días ya vamos todos”.


■ “Atrás dejamos Benissanet en la Ribera del Ebro (Tarragona) y nos vamos toda la familia: mis padres Joan y Lorenza (natural de Grañen, en Huesca), mis hermanos pequeños Joan (11 años), Josep (7 años) y yo, Rosa (13 años)”.



■ “Cuando llegamos a Jafre mi madre casi se espanta de ver la soledad del lugar y exclama a su marido: ¡¡Joan, donde me has traído!! El conductor del camión que nos había traído a nosotros y los muebles al ver la situación le dice a mi madre: Lorenza, ¿cargamos otra vez todas las cosas y nos volvemos para Benissanet? A lo que mi madre respondió con resignación: ¡¡No!! Ya que estamos aquí probaremos. En aquel momento (octubre del año 54) nos establecimos en Jafre”.


■ “Hacía pocos días que se habían marchado los anteriores masoveros, solamente vivía allí el pastor (Paco) con su mujer (Josefina), una hija recién nacida y dos mozos (padre e hijo) provenientes de un pueblo de la Terra Alta de Tarragona. Los bienes con los que contábamos eran alrededor de cien cabras, un macho y un burro, además de un pequeño huerto”.


■ “Mi padre, después de echar cuentas y viendo que pagando la renta al barón las ganancias no alcanzaban para tantos, decide prescindir de los dos mozos y hacer él las tareas del campo con la ayuda del pastor, por lo que a mi hermano Joan y a mí nos tocaba el pastoreo con las cabras”.



■ “Mi padre y el pastor se dedicaban a cortar leña de pino y hacer fardos para bajarlos a Sitges puesto que en aquellos años había muchos hornos para elaborar el pan. Mi madre se levantaba a las cinco de la mañana para ordeñar las cabras y después de vaciar la leche en los cántaros, los cargaba en el burro y hacía diariamente los ocho kilómetros que había hasta Sitges. Allí una parte de la carga la dejaba en una lechería y otra parte la llevaba a la estación de tren donde la recogía un señor para llevarla a Barcelona”.


■ “Además con los productos que recogíamos del huerto (tomates, pimientos, judías), una parte era para consumo de la casa y otra parte la llevaba a vender a Sitges donde tenía varios clientes que se los compraban (casas particulares y pensiones). Así, de esto era de lo que vivíamos: la leche, la leña y los productos de huerta. También venía un carnicero de Sitges a comprar algunas veces cabritos”.



■ “Mi madre iba a Barcelona cada mes a pagar la renta al barón y a cobrar la leche y aprovechaba para comprar algunas cosas. El pan lo comprábamos en Sitges y para beber agua, había dos aljibes en Jafre que se llenaban con agua de lluvia”.


■ “Luz nunca tuvimos y nos iluminábamos con los candiles de carburo”.


■ “La fiesta mayor de Jafre era el 8 de septiembre pero nosotros ya no la conocimos. Creo que después de la guerra ya no se hicieron”.


■ “El médico estaba en Sitges. Una vez mi padre cogió una pulmonía y tuvimos que bajarlo en un carro hasta allí. La correspondencia la recogíamos en el bar Español en Sitges. Como no había escuela y la de Olivella y Sitges quedaban muy lejos pues no fuimos en esos años. Mi madre cuando iba a Barcelona compraba unos cuadernos de caligrafía y de cuentas y con eso íbamos un poco manteniendo la escritura y las reglas básicas. Mi hermano pequeño cuando ya nos bajamos a vivir a Sitges hizo cuatro cuatro cursos en un año para recuperar el ritmo escolar”.



■ “Había seis mases en los alrededores, pero yo solo conocí habitado el Mas Vendrell. La Fassina, Mas Llorenc, Mas de Baix, Mas de Dalt, Mas Nou y El Morsell ya estaban deshabitados. En Jafre la vida era muy monótona y no había mucho con que entretenerse pero nosotros nos los pasábamos bien de cualquier manera. Algunos domingos bajábamos a Sitges al cine y luego a las once o las doce de la noche de vuelta para Jafre. Otras veces nos íbamos hasta La Plana Novella que era una gran masía propiedad de unos indianos que habían hecho fortuna y allí nos metíamos a jugar por un jardín que tenía mucha variedad de plantas y árboles o montábamos en una barquita que había en un pequeño lago”.



■ “En el año 56 cayó una nevada muy grande como no recordaban los más viejos del lugar. Nos quedamos aislados varios días. Para colmo de males el barón acumuló muchas deudas por problemas económicos y acabaron embargándole los bienes que tenía en Jafre: las cabras y el macho. El burro se salvó porque cuando vinieron a hacer el embargo lo tenía mi madre en Sitges. Al quedarnos sin las cabras como medio de vida ya era imposible seguir viviendo allí. Aun así estuvimos unos meses más. Mi madre se encargaba de lavar la ropa en el hotel Subur de Sitges. Más tarde mi padre se colocó también a trabajar un huerto que tenía el hotel y mi hermano Joan en el mantenimiento del garaje. Se quedaban allí toda la semana y subían a Jafre en días sueltos”.



■ “Aquí nos quedamos durante un tiempo mi hermano Josep y yo para que no nos robaran los muebles y las cosas que teníamos aquí hasta que nos pudiéramos instalar definitivamente en Sitges. El pastor y su familia se marcharon a Vallcarca y nosotros lo hicimos al barrio del Poble Sec en Sitges. Esto fue en el año 1957”.


Afirma Faustino Calderón que “a partir de 1957 Jafre entró en un letargo infinito en el que los saqueos y el deterioro fueron haciendo mella en las edificaciones”.


“En 1997 lo compró la Diputación de Barcelona con intención de dotarla de infraestructuras para realizar allí diversas actividades como talleres o escuelas de oficios, pero la cosa al final quedó en nada. Las únicas obras realizadas consistieron en poner una capa de hormigón a modo de tejado en la cubierta de la iglesia para evitar las filtraciones de agua y su hundimiento y vallar todo el perímetro de la baronía para impedir el paso a la gente con la idea de que no hubiera más vandalismo”.



Pese a ello, de nada ha servido este “mantenimiento” porque al asomarse por la entrada de la iglesia puede verse al fondo, en el altar mayor, vigas de madera desprendidas y una enorme cantidad de luz natural que proviene de arriba, detalle indicador de que el techo de la iglesia se ha hundido.


Al igual que Marmellar, Jafra tiene su historia negra, historia de pueblo maldito, cargada de misterios y psicofonías. Sin embargo, a diferencia de Marmellar, no he encontrado ningún tipo de pintadas ni grabados que sugieran la realización de rituales satánicos”

Probablemente eso se deba a que el núcleo principal del pueblo está completamente perimetrado, rodeado completamente por una valla metálica que impide acceder a su interior. Si algún tipo de simbolismo satánico pintado hay, debió producirse antes de la creación del perímetro.


No obstante, aunque ahora se quitase la valla, está todo el núcleo del pueblo tan invadido por la maleza y el sotobosque que es ya físicamente inaccesible sin las herramientas apropiadas.


La leyenda

Cuenta la leyenda que hace cerca de un siglo, una familia de origen austriaco y de mucho dinero, se mudó a una Masía abandonada que se encontraba un tanto alejada del pueblo más cercano, en este caso Jafra en el Garraf. La familia no era muy sociable, de hecho no permitían a los hijos salir del sendero y tampoco dejaban entrar a otras personas.


Esto es porque se sabía que los hijos tenían una enfermedad en la piel y al parecer los padres no querían que nadie los viera.


En ese tiempo, el padre de la familia, quien se dedicaba a la medicina, mandó a construir un jardín para que sus hijos pudieran jugar, la obra se construyó en 3 años y llevaba la firma de un arquitecto de renombre en aquel entonces (Jean-Claude Nicolas Forestier) y el jardín consistía en un enorme laberinto de árboles y arbustos, hecho exclusivo para sus hijos.


La leyenda comienza cuando la madre dio a luz a su cuarta hija, la cual llamaron Melinda. El parto fue dentro de la Masía y la madre murió esa noche. Desde ahí comenzaron a suceder sucesos extraños.


Los otros hijos fueron muriendo uno a uno (se atribuye a la enfermedad que tenían). El padre se sentía muy angustiado, ya que sólo quedaba su hija Melinda con vida. También se dice que el padre envenenaba a los niños con sopa de rana.


Los jardineros y ayudantes de limpieza abandonaron su trabajo porque el señor de la casa se comportaba de manera extraña (dicen que de un momento a otro se enfurecía como un maniático).


Una noche de octubre, Melinda a sus seis años huyó al jardín, perseguida por su padre completamente enloquecido. Dice la leyenda que la niña se cayó al pozo del jardín y nunca más se supo del paradero de ella ni del de su padre.


Es por eso que se dice que en los bosques del Garraf aparece el fantasma de Melinda, quien ayuda a los visitantes que se encuentran extraviados y les señala el camino, para ayudarlos a escapar de las garras de su malvado padre.


Otros dicen que en las curvas del Garraf han visto las apariciones del espectro de una niña que atribuyen a Melinda, razón por la que la conocen por la niña de la curva.

Pocos techos se conservan ...

Saber mas ...

■ España Sagrada.

■ https://blocs.mesvilaweb.cat/elbarrinaire/?p=230494

■ https://www.heraldicafamiliar.com/nombre-wifred/

■ http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/CCG_2010_Toponimia-e-cartografia.pdf

■ Etimologia

■ https://pueblosdelolvido.com/jafra-barcelona/

■ http://lospueblosdeshabitados.blogspot.com/search/label/Jafre

 https://xn--turismoporespaa-crb.com/la-leyenda-de-jafra-garraf/

Fotos


lunes, 5 de abril de 2021

Jafra, Forats d'en Bori, Cueva Negra

En esta ruta a través del sendero GR 92.4 nos vamos a adentrar en la riera de Jafre y sus paredes blancas con vetas negras, fenómenos kársticos, que nos revelan un interior hueco de extrañas formas, balmas y simas, que aún producen mas inquietud en estos bosques de pino blanco. Una ruta histórica y geológica a través del parque natural de Garraf, para disfrutar navegando entre los restos de los antiguos dominios de Jafra (Jafre), del que solo queda un pueblo abandonado por la ruina que provocó la plaga de la Filoxera, masías y caserones antiguos abandonados, invadidos por la vegetación, con sus leyendas negras, como si aún fuera poco todo un pueblo abandonado en misteriosas circunstancias: Cuentan que una familia rica austriaca que se mudó a una masía en Jafra tuvo tres hijos con problemas de salud a quienes recluyeron en casa. Padre y madre tienen una cuarta hija, la madre muere en el parto, ocurren cosas extrañas, mueren los hijos uno a uno, la cuarta hija huye (de su padre, dice la leyenda) y cae a un pozo. A partir de ahí, todo son habladurías: que si la hija se aparece en algunas curvas de la zona de Garraf, que si quien se cayó en un pozo fue el hijo (real) de una baronesa, que si se escuchan los lamentos de una niña, que si psicofonías, que si espiritismos, que si celebraciones de misas negras. Incluso que se programan concentraciones orientadas a discernir avistamientos de ovnis. Jafra parece ser, a tenor de lo comentado en el párrafo anterior, posee una suerte de elemento aglutinador de todas las leyendas negras posibles: Ovnis, mujeres en curvas, psicofonías, misas negras. Dicen, incluso, que hace unos años profanaron el cementerio, sacaron todos los huesos y los esparcieron por todo el pueblo. Jafra está deshabitada desde los años 60. Es normal, que en 61 años la maleza haya cubierto un pueblo del que (y cada vez más) casi solo quedan piedras amontonadas, es lo que podemos encontrar entre las costas y las abruptas montañas, la panorámica es espectacular con el mar muy al fondo, rodeados por colinas y protegidos por el Margalló, Carrizo, Ginesta y matorrales de todo tipo entre pequeños bosques de pino blanco. Recorrido Se llega en coche hasta la calle que da a Palau Novella, pues aunque el mismo Parking está repleto, se puede aparcar bastante bien por los alrededores, tomamos la pista de Sitges, perfectamente indicada, una visita completa al pueblo abandonado de Jafra, en el que se pueden ver hasta sus calles, comidas por la maleza y algún árbol, se puede entrar aprovechando algún resquicio en el vallado, sobre todo hay que tener cuidado pues algunas zonas están muy deterioradas, la Iglesia está cerrada, pero se puede ver su interior desde fuera. Una vez visitado Jafra, se sigue la pista anterior, hasta encontrarnos con un cruce, hay que seguir el de la derecha en dirección a 'La Fassina' perfectamente indicada, esta antigua masía, antes se dedicaba a la destilería, ahora perfectamente rehabilitada se dedica a tareas de turismo, elaboración de mermeladas, licores y ahí en un chiringuito de madera, bajo un palomar, donde conviven palomas, gansos, patos y las gallinas que se han encargado de poner los huevos para nuestra deliciosa tortilla, seguiremos recto la pista hasta encontrarnos en un múltiple cruce, que nos indica la ruta a seguir, marcada en un poste también en el siguiente cruce, con varias bifurcaciones, hasta descubrir al final de la misma, Cova Negra, pasando por Forats d'en Bori, una vez llegados allí en la bifurcación tomaremos la ruta de Jafra. Para las subida al interior dels forats d'en Bori tienen una cierta dificultad, hay que grimpar un poco, excepto la Cova Negra, pero también si no queremos riesgos se pueden ver desde fuera, el paseo es muy agradable, a la vuelta visitaremos el templo budista. 

Templo Budista Sakya Tashi Ling 
El Palau Novella, es un antigua casa de indianos, convertida recientemente en un monasterio budista, pertenece al municipio de Olivella ( Garraf ). Edificio ecléctico que tiene en su interior una serie de decoraciones interesantes como puede ser una sala neoárabe. Exteriormente imita un fortín con un muro alto, con garitas en las esquinas y los lados de las puertas. Cuando se entra en el recinto, hay un patio que lleva -hacia la izquierda- en el patio de los limoneros donde está el lavadero gaudiniano y -hacia la derecha- en las bodegas, el lagar, el pozo y la capilla. El núcleo principal, de grandes dimensiones, tiene una estructura simétrica con dos cuerpos laterales y uno central más simple, de una altura superior con cubierta de teja a dos aguas y una torreta de planta cuadrada, que sobresale y descansa sobre el caballete de tejado.
Historia En 1875, la familia Raventós vendió la antigua masía Plana Novella, además de las masías las Picas y el Corral, a Pedro Domenèch y Grado -natural de la isla Cristina y residente en Cuba- y su esposa María de Vilanova . El nuevo propietario hizo incluir sus posesiones en el beneficio de la ley de colonias y así obtuvo la exención del impuesto de consumo y otros servicios para las familias que habitaban. El terreno fue declarado colonia agrícola por Alfonso XII el 1885. Las obras de construcción del palacio terminaron el 29 de octubre de 1890. Los propietarios sólo podían disfrutarla seis años, ya que se arruinaron porque en 1893 se declaró la filoxera. Por ello, en 1896 la finca salió a subasta pública. Desde entonces el palacio ha tenido diferentes propietarios que han mantenido sus puertas cerradas, hasta que se abrió un restaurante muy popular por estar en la antigua bodega repleta de toneles de vino, en 1996 se instaló definitivamente una comunidad budista que ha restaurado el edificio y ha creado un museo. 
Cotilleos históricos Al lado del palacio existía un rincón bucólico con pequeño lago, con puentecitos de piedra, acondicionado para paseos en barca, rodeados de patos. Dicho lago rodeado de arboles exóticos, dicen que fue construido para el recreo lúdico y festivo de Alfonso XIII (bisabuelo del actual rey) y su amante Carmen Ruiz de Moragas, al abrigo de miradas indiscretas, el Palacio fue también aprovechado por otros miembros de la nobleza de la época. Como no son de interés de los monjes tibetanos tales actividades, actualmente esta desecado y el jardín invadido por la maleza, aunque aun se pueden ver los árboles y restos de una glorieta. Otra alternativa, a esta ruta al volver de la misma se puede hacer sacrificando un poco la parte 'tranquila' y volver por la riera por la parte izquierda del camino para ver las cuevas de la otra pared calcárea, Coves de la Riera, Balma de l'Arcada, Avencs de la Nubet i dels Arcs, en la fecha de la ruta anterior, había innumerables pinos abatidos por el último temporal de viento, pero se puede pasar con facilidad, pero para ver las cuevas hay que luchar un poco con la maleza, ahí la dejo:
Ruta con mas geolocalizaciones
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